Historias sencillas de lluvia en cien palabras
Dos mujeres caminan bajo la lluvia, no quieren mojarse y aprietan el paso, tienen sed de lluvia pero no lo saben. Una chica con paraguas pasea a su perro, el perro se baña, ella solo los dedos que asoman por sus sandalias; no tienen prisa. Vuelven las dos mujeres, ahora comparten un paraguas, idéntico compás, movimiento gemelo. Hombre sin paraguas, manos en los bolsillos, serpentea en el camino. El eucalipto mueve algunas de sus ramas, ríe, la lluvia le hace cosquillas. Truena, y una niña quiere ver el trueno. La lluvia está llena de imposibles, de invisibles y misterios. Escampa. Elena Gromaz